365 días de libros: guerras
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Cerezos

Hoy 21 de marzo se celebra el Día Internacional de la Poesía, por decisión de la UNESCO desde 2001, para "consagrar la palabra esencial y la reflexión sobre nuestro tiempo". Y el tiempo en que nos hallamos, enciendas la tele o no, es terrible. Apocalíptico incluso, según qué medios de comunicación. Lo cierto es que la poesía, como lenguaje con altas dosis de expresividad, nos puede servir lo mismo para alabar la floración primaveral que para deplorar la pequeñez humana ante la magnitud de los hechos.

Por ello nos hemos sumado a la iniciativa del portal LEER.es de "llenar la red de haikus como un modo de mostrar nuestros sentimientos de fraternidad con el pueblo japonés" . Y a la de la Biblioteca Nacional de España, que ha convocado en su Salón de Actos un recitado colectivo de poemas.

Lo hemos hecho desde una aportación única (un sólo haiku) pero con un texto que hemos encontrado bastante significativo de lo que la UNESCO llama "nuestro tiempo". ¿La primavera? ¿la guerra? ¿la destrucción? Nos apela directamente este breve texto:

Aun floreciendo los cerezos
El nuestro es un mundo sufriente 

(Kobayashi Issa 1763-1827)

Debería bastar, hasta aquí.

Dos de Mayo de 1808: el grito de una nación, de Arsenio García Fuentes

"En Madrid empezó el alboroto a las cuatro de la tarde del día 19".

Desde las calles y barrios de Madrid a la bahía de Cádiz, desde las playas de Dinamarca a las puertas de Moscú, desde Bailén a las colinas de La Albuera, desde la bahía de Southampton hasta el Parque de Artillería de Monteleón... Este relato, fruto de la suma de cientos de pequeñas historias personales, rescatadas del olvido de cientos de libros y archivos, es un libro de Historia que se lee como una novela, un reportaje periodístico con personajes de carne y hueso, en una enorme obra coral del primer grito de independencia dado por el pueblo de Madrid.
La juventud de Luis Daoíz en la defensa de Cádiz contra la flota británica, las intenciones de Bonaparte para invadir la Península, los latidos de una capital heróica que fue la única de todas las europeas en alzarse contra el amo del continente, los círculos artísticos y literarios de la Villa y Corte, la prensa, la vida y costumbres de sus habitantes, la lucha en las calles de Madrid: decenas de historias individuales que, bajo la música de Boccherini y el arte de Maíquez, entrecruzaron sus vidas en un gran capítulo de la Historia de España.
Completa este libro una serie de apéndices, fruto de profunda investigación histórica del autor, que incluyen el estado de fuerzas del ejército francés en Madrid en mayo de 1808, la relación detallada de las partidas armadas que contra éste se levantó en la mañana del dos de mayo, la relación de españoles muertos y heridos en los combates de la misma fecha, partes de combate, cartas e informes de la época.
Puedes consultar este libro en la sección de la Colección Local sobre la Guerra de la Independencia, junto con otras obras históricas, narraciones, relatos de batallas, libros sobre las obras de Goya o la historia constitucional española que tenemos en la Biblioteca del Campus de Colmenarejo de la Universidad Carlos III de Madrid y con los que hemos hecho una exposición bibliográfica en estos días del Bicentenario del comienzo de la Guerra de la Independencia y fiestas de la Comunidad de Madrid.

Áfricas: cosas que pasan no tan lejos, por Bru Rovira

Otra de las múltiples caras de África. Ni la del evocador viajero romántico, ni la del aventurero de las sensaciones fuertes, ni la del turista de las playas vírgenes, ni la del naturalista en busca del último rinoceronte... Bru Rovira, reportero del diario La Vanguardia, relata doce años (1992-2004) de viajes a "puntos calientes" de África. Somalia en 1992, Ruanda en 1994 y 1995, República Deomcrática de Congo en 1997, Camerún en 2002, Liberia en 2004.

Desde que empecé a viajar como reportero, siempre me acompañó la sombra del malestar producido por el hecho de pertenecer a un mundo y a un cierto grupo social que vive protegido, completamente al margen, de la violencia y la pobreza. Durante los primeros viajes no era demasiado consciente de ello, pero poco a poco este hecho paradójico (yo me ganaba la vida contando historias de las que me encontraba a salvo) empezó a confundirme, hasta el punto de no saber con certeza adónde pertenecía.
Áfricas trata especialmente sobre las masacres ocurridas en Ruanda en la primavera de 1994, así como del abandono y la violencia que sufrieron algunos países del continente durante la década de los noventa (...) El genocidio, los niños soldados, la pobreza, la enfermedad, el expolio de los recursos, la desesperanza y el derrumbe de la vida civil son el telón de fondo de un texto que quisiera ser también una reflexión sobre la condición humana y el oficio de reportero.