365 días de libros: bestseller
Mostrando entradas con la etiqueta bestseller. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bestseller. Mostrar todas las entradas

Novela erótica: a la sombra de Grey

Se aproximan las navidades y, como ocurre habitualmente por estas fechas, se dan a conocer los libros más vendidos del año. Ránkings que en los últimos años han copado novelas fantásticas como Juego de Tronos o históricas como las escritas por Ken Follet. Pero en 2012 el patrón ha cambiado.

"Sí, esta es la trilogía de la que todo el mundo habla"
reza la portada española del libro más vendido del año. Un género tradicionalmente considerado tabú y relegado a las esquinas más escondidas de las bibliotecas, se ha colado entre los best-sellers: la novela erótica.


Cincuenta sombras de Grey es el primer tomo de una trilogía que la autora británica y madre de familia (como se molestan en señalar continuamente) E.L. James ha publicado con gran éxito.
La trama cuenta la historia de una estudiante universitaria inexperta sexualmente que empieza una relación con Christian Grey, un joven rico, guapo, famoso y… sadomasoquista. Frente a una primera impresión simplona y aparentemente machista del libro, el argumento va desgranando las causas piscológicas de lo que antes se consideraba un trastorno mental, el sadomasoquismo.
La Sumisa acepta al Amo como su dueño y entiende que ahora es de su propiedad y que está a su disposición cuando al Amo le plazca
Leyendo el libro se pueden ir comprendiendo las actitudes y comportamientos de una personalidad compleja y con traumas del pasado aún por superar. La trilogía ha encendido por un lado el imaginativo sexual de millones de lectores (en su mayoría mujeres), y por otro las críticas literarias, no muy positivas en general.

La trilogía arrasa en ventas y su autora Erika Leonard James se ha convertido en la más vendida de la historia en el portal birtánico de Amazon, destronando al mismísimo Harry Potter de J. K. Rowling. Como buen best-seller que se precie, ya se han vendido los derechos cinematográficos y no tardaremos en verla aparecer en la gran pantalla.


En las bibliotecas públicas, de unos años a esta parte, se han hecho secciones de novela erótica como un género más, caracterizado generalmente por un punto de color rosa. Pero, ¿acaso la novela erótica la relacionamos con mujeres? Todo indica que así es, puesto que prácticamente todos los autores de este género son mujeres, así como sus lectores. 


Antiguamente se denominaba infierno al rincón más secreto o escondido de la biblioteca, donde se encerraba bajo siete llaves aquello que hubiera debido arder por su contenido altamente peligroso. En la Biblioteca del Campus de Colmenarejo hemos liberado el infierno con una selección de novelas y películas de este género la mar de interesantes. Pese a que no contamos entre nuestros fondos con la trilogía del año, podéis adentraros en el fascinante mundo de la novela erótica con autores clásicos como D.H. Lawrence o el Marqués de Sade y obras como Lolita, Las edades de Lulú o la Pasión Turca. También están obras cinematográficas como El imperio de los sentidos, Intinto básico o Portero de noche.

Aprovechamos la ocasión para recordaros que podéis realizar sugerencias de adquisición de títulos que créais necesario incorporar a nuestra colección, desde el catálogo de la biblioteca.

Libros con éxito


Si observamos con detenimiento, veremos cómo a medida que se aproximan las fechas navideñas, proliferan a nuestro alrededor todo tipo de listas de éxitos. El mundo de la literatura no es ninguna excepción, sino todo lo contrario. Encontramos listas desde lo mejor del año que termina, hasta los imprescindibles recopilatorios que incluyen los 100 mejores libros de la historia de la literatura. Si nos centramos en este último tipo de listas, que buscan elaborar un ránking de lo mejor de todos los tiempos, es habitual encontrar en ellas dos obras características: El Gran Gatsby y El Guardián entre el centeno.

En ocasiones se desconocen los criterios que se toman para elabora dichas listas, pero si nos fijamos en el número de ejemplares vendidos, podemos asegurar que estas dos novelas merecen por derecho propio estar en ellas.



Contemporáneas, con apenas veinticinco años de diferencia en su publicación, las dos nos sitúan en Nueva York en dos momentos históricos muy diferentes: antes y después de la Gran depresión.

El Gran Gatsby es, sobre todo, la historia de un amor olvidado. El narrador nos cuenta la historia de Gatsby, un hombre misterioso y millonario del que apenas nadie sabe nada, y sobre el que todo el mundo se crea alguna opinión. Le rodea un cierto halo de misterio que poco a poco va desvelándose. La obra de Scott-Fitzgerald no fue bien acogida en sus inicios, pero actualmente si hacemos referencia a un tal Gatsby, todos sabemos de lo que estamos hablando.

El protagonista de El Guardián entre el centeno, Holden Caulfield, es un adolescente rebelde y problemático, desorientado y sin rumbo que se pregunta “…dónde van los patos cuando el agua del lago del Central Park está helada…”. Es un personaje sensible, perspicaz y complicado con el que  se intenta reflejar las inseguridades que se atraviesan en el camino de la adolescencia al mundo adulto. El título de la novela se tradujo inicialmente como El cazador oscuro, pero la traducción literal forzó un cambio que algunos han criticado por desvirtuar el sentido que el autor quería transmitir.

Novela y autor se vieron rodeados de ciertas leyendas y teorías de conspiración, al descubrir que Mark David Chapman, el asesino de John Lennon, portaba el libro en el momento de su arresto. Otros como Charles Manson, Lee Harvey Oswald o John Hinckley Jr, también declararon estar obsesionados con el libro.


El mundo del cine también ha querido rendir culto a ambas novelas. Francis Ford Coppola escribió el guión para la adaptación cinematográfica de El Gran Gatsby, pero la llegada a la gran pantalla de El guardián entre el centeno se ha resistido ante el continuo rechazo de Salinger a vender sus derechos. Tras su muerte en 2010, Hollywood empieza a frotarse las manos. 





Diversos pueden ser los motivos por los que ambas obras son recomendadas como lecturas obligatorias en institutos y universidades, pero es obvio que algo deben despertar en los lectores cuando se las considera obras de gran valor en la literatura universal. 

Para finalizar el año, en la Biblioteca del Campus de Colmenarejo hemos realizado una selección de material basándonos en variadas listas literarias. Algunas de ellas hacen referencia a géneros como la ciencia ficción o la  literatura de viajes; otras se refieren a la lengua de origen ; y las hay incluso que relatan la influencia ejercida en otros autores. Pero como para leer algo bueno hay que leer algo no tan bueno, también nos hemos fijado en listas con libros menos exitosos

Es probable que muchas de las obras más listadas las hayáis leído ya... ¿o no es así?

Elogio del bestseller

Septiembre ya. Mañana mismo la Universidad estará llena de nuevos alumnos, que vendrán a los actos de presentación de sus titulaciones de Grado, y realizarán visitas guiadas por los Campus, incluyendo las Bibliotecas. ¿Sorprenderá a los alumnos encontrar en su Biblioteca las ansiadas novelas del verano, además de la temible bibliografía recomendada? Y los que vienen estos días a examinarse ¿encontrarán consuelo en novelas con una buena intriga que resolver? Los profesores que ultiman sus asignaturas ¿caerán en la tentación del librote de dudosa calidad literaria pero indudable atractivo lector?

Tras un verano bibliotecario dedicado a la programación del nuevo curso que da comienzo, renovamos las exposiciones bibliográficas en el vestíbulo de la Biblioteca de Colmenarejo con una compuesta por bestsellers y cómics, entre los que, como es lógico, faltan los más demandados, que están donde deben: en manos de los lectores. Pero nuestra compañera Tatús ha conseguido rescatar de las estanterías unos cuantos Ken Follet, Hennig Mankell, Boris Izaguirre, Stephen King, Matilde Asensi o Laura Gallego, además de los cómics de Astérix, Tintín e Iznogoud.

Elogiemos ahora bestsellers famosos de la mano de autores nada sospechosos: en los periódicos de este fin de semana se pueden leer estos textos:

... la literatura, una forma de expresión a la que se le supone perpetuamente en crisis y cuyos funerales se anuncian, quién sabe por qué, a cada paso. La obsesión por escribir y leer continuaciones de obras previas proviene de una fascinación básica del cerebro lector: la vivencia de la literatura como realidad, la creencia íntima de que esos personajes existen realmente y que esos mundos imaginarios son reales, de modo que es posible seguir recorriendo sus caminos en todas direcciones.


...es posible que una novela sea formalmente imperfecta, y, al mismo tiempo, excepcional. Comprendo que a millones de lectores en el mundo entero les haya ocurrido, les esté ocurriendo y les vaya a ocurrir lo mismo que a mí y sólo deploro que su autor, ese infortunado escribidor sueco, Stieg Larsson, se muriera antes de saber la fantástica hazaña narrativa que había realizado. Repito, sin ninguna vergüenza: fantástica. La novela no está bien escrita (o acaso en la traducción el abuso de jerga madrileña en boca de los personajes suecos suena algo falsa) y su estructura es con frecuencia defectuosa, pero no importa nada, porque el vigor persuasivo de su argumento es tan poderoso y sus personajes tan nítidos, inesperados y hechiceros que el lector pasa por alto las deficiencias técnicas, engolosinado, dichoso, asustado y excitado con los percances, las intrigas, las audacias, las maldades y grandezas que a cada paso dan cuenta de una vida intensa, chisporroteante de aventuras y sorpresas, en la que, pese a la presencia sobrecogedora y ubicua del mal, el bien terminará siempre por triunfar.


... cuando somos niños -cuando nos leen o comenzamos a leer por nuestra cuenta-, lo único en que pensamos (y de ahí que abunden los retornos a los clásicos juveniles) es a dónde se han ido o de dónde vinieron nuestros héroes o heroínas, una vez agotada la última página. Más adelante -a medida que crecemos-, no dejamos de soñar con segundas oprtunidades y de fantasear con cómo habrían sido las cosas con él o con ella.

Cuando vuelvan a descansar en las estanterías los ejemplares de la trilogía de Larsson, o los de la saga de Crepúsculo, como descansan ahora los de Harry Potter, será porque otros libros vuelvan a ocupar la atención de los lectores. Trataremos de ofrecérselos.