365 días de libros
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Yo que he servido al rey de Inglaterra, de Bohumil Hrabal.

No le ha servido como espía, ni como empleado de la Administración, no. Le ha servido como camarero. "Yo que he servido al rey de Inglaterra" narra las peripecias y aventuras de un joven checo, aprendiz de camarero, cuya aspiración es llegar a alcanzar el éxito y el reconocimiento social. "El libro es una joya, que rebosa sensualidad por todos sus pliegos: la de la comida, la de la bebida, la del trabajo bien hecho, la del sexo y -por supuesto- la de la misma vida. Un libro delicioso incluso cuando vira hacia lo trágico, que se lee como se unta la margarina y aún así deja huella como si nos trabajara con cincel. Que se empeña en recordarnos que la vida nos da -aun cuando nos equivocamos- sólo (pero todo) aquello que nosotros ponemos en ella. Sean calzoncillos sucios o cientos de billetes de cien coronas." [Lecturas brillantes]. En un continuo monólogo el aprendiz de camarero nos irá contando cómo gastó en un burdel su primera paga, tuvo un jefe que le gobernaba a golpe de silbato, sirvió pantagruélicos y disparatados banquetes a ministros, diplomáticos, sacerdotes, etc. en un hotel de las maravillas o de las pesadillas, atendió a ricachos con sus queridas en apartados del restaurante -e "intimó" con las queridas más apartado aún- fue condecorado por servir al Emperador de Abisnina, vive en la Alemania nazi con su joven esposa, profesora de gimnasia, que le somete a un examen por las SS sobre la limpieza de su sangre, es detenido y deportado por los alemanes, encuentra un tesoro oculto con el que funda su propio hotel, es detenido y deportado por los comunistas y finalmente trabaja en soledad reparando el camino que atraviesa un bosque...

Dónde encontrarlo en la Biblioteca: C/D N HRA YOQ